Álvarez propone un proceso de desmovilización y negociación, en medio de un contexto de fortalecimiento de grupos armados en Colombia bajo la política de paz total del gobierno de Petro.
Una figura vinculada al grupo criminal transnacional conocido como el Tren de Aragua ha manifestado su interés en establecer diálogos con las autoridades colombianas para buscar una vía de paz. La propuesta contempla ser nombrado como “Gestor de Paz”, con el objetivo de facilitar acercamientos y diseñar un plan de desmovilización que permita reducir la violencia en la región.
Este movimiento sucede en un contexto donde el Tren de Aragua, un grupo con presencia en aproximadamente ocho países latinoamericanos, fue recientemente sancionado por Estados Unidos, que lo declaró organización criminal transnacional y bloqueó sus bienes en ese país. Además, la carta enviada por el líder criminal solicita la suspensión temporal de su proceso de extradición mientras se explora un posible entendimiento con el gobierno.
Desde agosto, la justicia colombiana aprobó su extradición a Chile, donde enfrenta acusaciones relacionadas con terrorismo, tráfico de armas, extorsión y secuestro. La postura de las autoridades colombianas se inscribe en los esfuerzos del presidente Gustavo Petro por aplicar una política de “paz total”, que busca resolver el prolongado conflicto armado en el país. Sin embargo, los esfuerzos de diálogo aún no han avanzado con otros grupos armados como el ELN, el Clan del Golfo y las disidencias de las FARC, según expertos en seguridad. Desde la llegada de Petro al poder en 2022, analistas señalan un incremento en la fortaleza y operaciones de estos grupos, alimentados en parte por el narcotráfico, lo que ha generado preocupación por el incremento de la violencia y el desplazamiento en el territorio colombiano, que acumula cerca de 9.9 millones de víctimas desde hace décadas.
Este escenario evidencia la complejidad del proceso de paz y los desafíos que enfrentan las autoridades colombianas para reducir la violencia en medio del fortalecimiento de grupos criminales de alta peligrosidad en la región.
