Moscú, Rusia. – El Kremlin anunció que endurecerá su postura en las negociaciones de paz sobre Ucrania, luego de acusar a Kiev de un ataque masivo con drones contra una residencia del presidente ruso Vladímir Putin.
Dmitri Peskov, portavoz de la Presidencia rusa, declaró en su rueda de prensa diaria que la posición negociadora del país cambiará, pero no ofreció detalles específicos sobre cómo se manifestará este endurecimiento, indicando que, al igual que la postura anterior, esta información no se haría pública.
A pesar del incidente, Peskov aseguró que Moscú continuará el diálogo con Washington y no se retirará del proceso negociador. “Rusia no se sale del proceso negociador. Rusia, naturalmente, continuará las negociaciones y el diálogo, en primer lugar, con los estadounidenses”, afirmó.
Respecto a las pruebas del ataque con drones, Peskov remitió las consultas al departamento militar, confirmando que se trató de un “ataque masivo con drones que, gracias a un trabajo coordinado de las fuerzas antiaéreas, fueron neutralizados y derribados”.
El portavoz lamentó que medios occidentales apoyen la versión del presidente ucraniano Volodímir Zelenski, quien, según el Kremlin, niega el ataque a la residencia de Putin en la región rusa de Nóvgorod.
Previamente, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, había informado que Ucrania lanzó 91 drones contra la residencia de Putin, y calificó el acto como terrorismo que modificaría la postura rusa en las negociaciones.
Posteriormente, el Kremlin informó de una conversación telefónica entre Putin y el entonces presidente estadounidense, Donald Trump, en la que el líder ruso comunicó lo sucedido y advirtió que el ataque de Kiev no quedaría sin respuesta.
