Aumento de muertes y detenciones masivas alimentan la tensión interna, mientras el parlamento amenaza a EE.UU. Escenario de conflicto global se intensifica.
Teherán, Irán. Las protestas contra el gobierno teocrático en Irán se intensifican, con reportes de 116 fallecidos y miles de detenidos. Las movilizaciones, que comenzaron hace dos semanas por el aumento del costo de vida, han evolucionado hacia un desafío directo al régimen establecido desde la revolución de 1979.
El acceso a la información se ha visto severamente restringido, dificultando la evaluación de la situación desde el exterior. La Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, con sede en Estados Unidos, informa de más de 2,600 arrestos.
El parlamento iraní se reunió para discutir la crisis. Algunos legisladores corearon “¡Muerte a Estados Unidos!”, reflejando la creciente animosidad. Mohammad Bagher Qalibaf, presidente del parlamento, advirtió que las fuerzas estadounidenses e israelíes serán “objetivos legítimos” si Estados Unidos ataca a Irán.
Las protestas en Irán no son un fenómeno aislado. Desde hace años, el país enfrenta desafíos económicos y sociales significativos, incluyendo alta inflación, desempleo juvenil y corrupción. Estas tensiones internas, combinadas con la creciente presión internacional y las sanciones económicas, han creado un caldo de cultivo para el descontento popular y las manifestaciones. La situación actual representa una de las mayores crisis internas que ha enfrentado el régimen en décadas.
Videos compartidos en redes sociales muestran manifestaciones en Teherán, Mashhad y Kerman. En Mashhad, la segunda ciudad más grande de Irán, se registraron enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. Otros videos muestran personas identificando cuerpos en una morgue de Teherán, supuestamente víctimas de la represión.
El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, ha advertido sobre una inminente represión. El fiscal general de Irán, Mohammad Movahedi Azad, amenazó con considerar “enemigos de Dios” a quienes participen en las protestas, un cargo que conlleva la pena de muerte.
