Dubái, Emiratos Árabes Unidos. – Irán disparó el viernes contra múltiples objetivos en Oriente Medio, afectando una planta desalinizadora y provocando incendios en una refinería en Kuwait. Esta ofensiva marca un aumento notable en la violencia mientras la guerra se aproxima a su quinta semana.
Los ataques iraníes, dirigidos a la infraestructura energética de la región, han causado preocupación entre los países vecinos y han tenido un impacto significativo en los mercados bursátiles. A pesar de las afirmaciones de Estados Unidos e Israel sobre la destrucción casi total de las capacidades militares iraníes, las agresiones continúan y han elevado los precios del crudo y otros productos básicos.
El exministro de Exteriores de Irán, Mohammad Javad Zarif, sugirió en una influyente revista estadounidense que es momento de buscar un alto del fuego para evitar más pérdidas humanas. Alega que la prolongación del conflicto solo generará más sufrimiento y que se debe considerar una propuesta que limite las capacidades nucleares de Irán a cambio del levantamiento de sanciones.
Irán se ha visto presionado por las negociaciones fallidas, mientras Estados Unidos ha presentado un plan de 15 puntos para un alto el fuego que incluye el desmantelamiento de las instalaciones nucleares iraníes y la apertura del estrecho de Ormuz. Sin embargo, la República Islámica respondió con su propia contrapropuesta, que exige reconocimiento de su soberanía y la retirada de bases estadounidenses, condiciones que han sido consideradas inaceptables por el gobierno estadounidense.
Con más de 1.900 muertes reportadas en Irán y 19 en Israel desde el inicio de la guerra, la situación sigue siendo grave en ambos países. Las tensiones continúan en la región, y se espera que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se involucre en la crisis en un intento por encontrar una solución.

