Bagdad, Irak. – El país se encuentra en el centro del conflicto entre Estados Unidos e Irán, enfrentando ataques de ambos lados. Grupos respaldados por Irán han atacado bases estadounidenses, mientras que EE.UU. ha llevado a cabo bombardeos contra facciones proiraníes.
En un contexto de tensiones crecientes, el Ministro de Relaciones Exteriores de Irak, Fuad Hussein, declaró que su nación ha sido profundamente afectada por la escalada de violencia. La situación ha conducido a un aumento de atentados en el país, lo que intensifica la inestabilidad en la región, afectando su política y economía.
Grupos armados respaldados por Irán han llevado a cabo ataques casi diarios contra activos estadounidenses, tanto en Irak como en países del Golfo Pérsico, lo que ha generado un impacto significativo en los precios del petróleo y en la economía global. Estos ataques incluyeron el uso de drones y cohetes dirigidos a instalaciones militares y diplomáticas en Irak.
Históricamente, Irak ha sido un campo de batalla entre fuerzas estatales y no estatales, y la nueva ola de violencia no es una excepción. En los últimos días, se han reportado numerosos incidentes, incluidos ataques a la embajada estadounidense y a bases militares, lo que indica un escenario cada vez más complicado para las autoridades iraquíes.
El Primer Ministro de Irak, Mohammed Shia al-Sudani, ha resaltado la necesidad de que su país no sea usado como un punto de lanzamiento para ataques en la guerra de Medio Oriente, destacando la urgente necesidad de mantener la soberanía nacional en medio de esta crisis.

