La victoria de Fátima Boch en el certamen ha levantado sospechas sobre posibles favores y vínculos con actividades ilícitas del dueño del evento, en medio de una investigación en curso.
El reciente triunfo de Fátima Boch en el concurso Miss Universo ha generado dudas respecto a su correspondiente organización, en medio de una investigación que apunta a Raúl Rocha Cantú, propietario del certamen. Autoridades señalan que Rocha está implicado en presuntos delitos relacionados con tráfico de armas, drogas y combustibles ilícitos, lo que añade un polémico trasfondo a la victoria de la representante mexicana.
En análisis de expertos en política y corrupción, la relación cercana de Rocha con figuras políticas y empresariales en América Central, así como la creación de empresas de exploración de hidrocarburos en Guatemala, se consideran elementos clave en entender la complejidad del caso. Desde 2020, Rocha ha establecido vínculos con instituciones públicas en esa nación, logrando contratos que facilitan procedimientos de exploración y explotación petrolera, lo que, según fuentes especializadas, puede ser utilizado para actividades ilegales de transporte y almacenamiento de combustibles ilícitos.
La estrategia de imagen y la influencia en eventos internacionales como Miss Universo parecen formar parte de un plan para mejorar su perfil público y facilitar operaciones en diferentes ámbitos. Además, expertos señalan que estos contratos y relaciones empresariales permiten cruzar fronteras con recursos que, en la clandestinidad, podrían ser utilizados para tráfico de armas y drogas, complicando la supervisión institucional. La investigación en marcha continúa revelando detalles sobre la sofisticada red de actividades ilícitas vinculadas a Rocha, con posibles implicaciones en la política y economía regional.
