Un proyecto busca que las refinerías de Buenos Aires comuniquen con antelación los cambios en precios, fortaleciendo la transparencia para consumidores y comerciantes.
En la provincia de Buenos Aires, empresarios del sector petrolero y legisladores avanzan en una propuesta de ley que obliga a las refinerías a informar con al menos 72 horas de anticipación cualquier modificación en el precio de los combustibles. La iniciativa surge en respuesta a las incrementos sorpresivos que afectan tanto a consumidores como a comerciantes, generando incertidumbre y dificultades económicas. Además, las estaciones de servicio deberán exhibir en sus carteles y plataformas digitales las variaciones de precios con una anticipación mínima de 48 horas, promoviendo mayor claridad para los usuarios. Buenos Aires concentra el 72% de la capacidad de refinación del país y posee las principales refinerías, como las de YPF en Ensenada, Raízen en Dock Sud, Axion en Campana y Trafigura en Bahía Blanca, que juntas representan una parte esencial del mercado energético nacional. La propuesta se basa en que, si bien existía una normativa nacional que obligaba a comunicar cambios de precio, esta fue eliminada en junio pasado, dejando a los consumidores en una situación de desprotección frente a las decisiones de las grandes empresas petroleras. La ley contempla sanciones económicas en caso de incumplimiento, que van de multas a la suspensión temporal de habilitaciones comerciales. La relevancia radica en fortalecer la transparencia y proteger a los usuarios en un sector estratégico para la economía local y nacional.
