El ciclón, que recorrió Jamaica, Haití y República Dominicana con efectos severos, continúa su desplazamiento debilitado hacia Cuba, generando preocupaciones por inundaciones y daños estructurales.
El paso del huracán Melissa a través del Caribe ha causado un saldo trágico de víctimas y daños relevantes en varias naciones de la región. En Jamaica, las intensas lluvias y las inundaciones provocadas por el evento natural dejaron al menos ocho personas fallecidas, entre ellas algunos residentes en la zona costera de Black River, donde las comunidades permanecen incomunicadas. La recuperación en esta isla continúa en marcha, con equipos de rescate evaluando la magnitud de los daños y atendiendo a los afectados.
En Haití, las lluvias intensas y las crecidas de ríos han sido fatales, registrando al menos 25 muertes, principalmente en las zonas cercanas a Petit-Goâve, donde las inundaciones han destruido viviendas y arrastrado estructuras. La cifra de fallecidos podría incrementarse, ya que las autoridades manejan un estimado superior a 40 en todo el país. Los esfuerzos de búsqueda y ayuda humanitaria permanecen activos en los sectores más afectados, en medio de un escenario de emergencia.
Por su parte, en República Dominicana, una persona perdió la vida al intentar limpiar una alcantarilla en San Cristóbal, además de reportarse una desaparición. Las autoridades locales mantienen vigilancias constantes en los ríos y presas, ante la posibilidad de nuevas inundaciones. Hasta ahora, Cuba ha registrado un impacto moderado, con acumulados de lluvia y vientos que, aunque menos severos, aún presentan riesgos de inundaciones y deslizamientos en la región oriental de la isla. La interacción del huracán con tierra continúa debilitándolo, pero sigue siendo una amenaza para las zonas afectadas y sus infraestructuras, como las centrales termoeléctricas que ya han sido clausuradas por razones de seguridad, ante el temor a daños mayores.
Es importante destacar que, tras atravesar Jamaica como un aún potente huracán de categoría 5, Melissa dejó severos daños en infraestructuras y dejó sin electricidad a más de medio millón de personas. Las autoridades regionales mantienen la vigilancia sobre su desplazamiento, que continúa afectando principalmente la región oriental de Cuba, donde se esperan lluvias de gran volumen y posibles eventos extremos en las próximas horas. La situación exige atención y preparación en las comunidades en ruta de este fenómeno meteorológico.
