Un incendio en un complejo residencial de Hong Kong deja al menos 128 fallecidos, con decenas de desaparecidos y una fuerte movilización del gobierno y la comunidad.
Hong Kong ha iniciado un período de luto oficial de tres días tras un devastador incendio en el complejo residencial Wang Fuk Court, que ha cobrado la vida de al menos 128 personas. El siniestro, ocurrido en el distrito de Tai Po, es considerado el peor en décadas en esta densamente poblada ciudad chinas, con un saldo aún en evolución debido a numerosos desaparecidos y personas heridas. La tragedia se originó en los niveles inferiores del edificio, donde materiales altamente inflamables, como mallas plásticas y espuma, contribuyeron a la rápida propagación del fuego. Investigaciones preliminares indican que los sistemas de alarma fallaron, lo que dificultó las tareas de rescate. La autoridad local ha arrestado a ocho individuos vinculados con el caso, incluyendo subcontratistas y consultores relacionados con las maquinarias y materiales utilizados en las obras de renovación. La comunidad y las instituciones están movilizando recursos para atender a los afectados, mientras que las autoridades han implementado campañas de inspección y reforzado las medidas de seguridad contra incendios en toda la ciudad. La tragedia ha evidenciado fallas en los protocolos de prevención en uno de los principales centros urbanos de Asia, alertando sobre la necesidad de fortalecer las normas para evitar futuras desgracias similares.
