Ciudad de México. – Tras meses de encontronazos verbales y diplomáticos, los presidentes Gustavo Petro de Colombia y Donald Trump de Estados Unidos pusieron fin a sus ataques mutuos a través de una llamada telefónica de más de una hora. La conversación, calificada como un honor por Trump y un alivio para Colombia, marca un punto de inflexión en la tensa relación bilateral que había escalado a tonos prebélicos.
Fuentes cercanas a la presidencia colombiana revelaron que la reconciliación no fue casual, sino el resultado de una discreta labor diplomática de varios meses llevada a cabo por un grupo de empresarios, políticos, el Procurador General y la canciller de Colombia. Estos esfuerzos buscaron tender puentes entre ambos líderes, evitando cualquier filtración que pudiera poner en riesgo la delicada negociación.
Durante la llamada, Petro explicó a Trump la situación de las drogas en Colombia y agradeció el cambio de tono del expresidente estadounidense. A su vez, Petro reconoció que Trump no era un
