La remoción de Raúl Rocha, propietario de Miss Universo y investigado por delitos federales en México, responde a incumplimientos normativos y acusaciones criminales.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de Guatemala anunció la destitución de Raúl Rocha Cantú del cargo de cónsul honorario en México, decisión motivada por incumplimientos a las regulaciones establecidas. La medida se tomó en un contexto donde el empresario regiomontano enfrenta acusaciones que involucran delitos federales en su país, incluyendo investigaciones por presunta participación en actividades ilícitas.
El Ministerio de Relaciones Exteriores guatemalteco aclaró que los cónsules honorarios no poseen inmunidad diplomática, por lo que su remoción puede efectuarse sin las protecciones que corresponden a diplomáticos de carrera. La decisión fue acelerada tras conocerse las investigaciones en curso contra Rocha, quien también mantiene vínculos con casos de corrupción y crimen organizado.
La situación de Rocha ha generado repercusiones en distintos ámbitos, especialmente dado su perfil público como copropietario del certamen Miss Universo. Reportes periodísticos señalan que el empresario ha sido vinculado a operaciones de contrabando de combustible y a la facilitación de armas para cárteles en México. Se ha revelado que, en medio de la investigación, Rocha optó por colaborar con las autoridades mexicanas mediante un acuerdo de testigos protegidos, a pesar de existir una orden de arresto en su contra. La relevancia de este caso radica en la intersección de actividades empresariales, vínculos con el crimen organizado y cargos diplomáticos temporales, lo que refleja las complejidades en la relación entre la política y la justicia.
