Acciones judiciales y maniobras políticas en Guatemala buscan deslegitimar a Bernardo Arévalo, en medio de acusaciones de intento de derrocamiento. Desde que asumió la presidencia de Guatemala en enero de 2024, Bernardo Arévalo ha sido objeto de múltiples intentos por parte de sectores institucionales para debilitar su mandato, mediante acciones judiciales y maniobras políticas. Los esfuerzos, liderados por altos funcionarios del sistema judicial y el Ministerio Público, han sido calificados por diversos analistas y organismos internacionales como un intento de golpe de Estado encubierto. El mandatario presentó una denuncia formal contra el juez Fredy Orellana, quien intentó declarar vacante la Presidencia a través de resoluciones consideradas ilegítimas. La Corte de Constitucionalidad intervino, anulando esas acciones y reafirmando la validez del proceso electoral que llevó a Arévalo al poder. La estrategia judicial incluyó la suspensión de un partido político y acusaciones por corrupción relacionadas con audios manipulados, sin pruebas concluyentes que involucren directamente al presidente. Sin embargo, estos incidentes evidencian la tensión política y las amenazas que enfrentan los procesos democráticos en Guatemala. A lo largo de 2024, tres principales intentos de desestabilización han sido documentados, cada uno con objetivos claros de socavar la legitimidad del gobierno y consolidar un control institucional alternativo, generando una profunda incertidumbre política en el país.
Internacional
Guatemala enfrenta serie de intentos de golpe contra su presidente Arévalo
El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, enfrenta presiones y acciones judiciales que son interpretadas como intentos de golpe de Estado para desalojarlo del poder.
Por Redacción1 min de lectura
