La propuesta, respaldada por un grupo moderado de legisladores, busca poner fin al cierre más largo en la historia del país y garantizar fondos a empleados federales.
El gobierno federal de Estados Unidos podría reanudar sus operaciones tras la firma de un acuerdo entre un grupo de senadores de ambos partidos, lo que representa un paso importante para poner fin a un cierre que ha durado más de 40 días. La propuesta contempla reabrir la totalidad del Congreso y partes de la administración hasta fin de año, aunque algunas agencias recibirán fondos solo hasta finales de enero. Además, el plan asegura pagos retroactivos a los empleados suspendidos y la reincorporación de quienes fueron despedidos durante la paralización. La decisión final aún requiere aprobación en la Cámara de Representantes. Este cierre inédito se originó por diferencias relacionadas con el presupuesto y las políticas del presidente Donald Trump, quien buscaba reducir el tamaño del federalismo y generó tensiones con los demócratas. La perspectiva de un acuerdo fortaleció el optimismo en la Casa Blanca, donde Trump expresó que estaban “muy cerca” de solucionar la situación y poner fin al bloqueo gubernamental. La paralización afectó principalmente los servicios no esenciales, dejando en pausa distintas funciones públicas por más de un mes, y resaltó las diferencias políticas en el debate sobre la financiación del Estado.
