El mandatario estatal niega haber recibido llamados y advierte acciones legales ante posibles movimientos militares en la ciudad.
En medio de tensiones políticas, el gobernador de Illinois ha desmentido las afirmaciones del expresidente Donald Trump, quien sugirió que en secreto se planeaba una invasión militar en Chicago. Pritzker aseguró que no ha recibido comunicación alguna de las autoridades federales respecto a esa supuesta operación y advirtió que, si se intentara desplegar personal militar en la ciudad, emprendería acciones legales para proteger la autonomía local. La afirmación de Trump se produce en un contexto de acusaciones cruzadas por delitos y seguridad pública en varias ciudades gobernadas por democráticos, incluyendo Nueva York, Baltimore y Boston. La situación refleja la creciente polarización y desconfianza entre los diferentes niveles de gobierno en Estados Unidos. Además, expertos consideran que estos incidentes evidencian la tensión entre la administración federal y los gobiernos estatales y municipales, fortaleciendo el debate sobre la autoridad y el uso de fuerzas militares en el control del orden público. Chicago, una de las principales urbes del país, continúa enfrentando desafíos de violencia y seguridad, pero hasta ahora, las autoridades locales aseguran que no permitirán intervenciones no autorizadas que pongan en riesgo su independencia.
