La falta de acuerdo entre Macri y Milei genera tensiones clave en la campaña y altera estrategias en Córdoba y Capital Federal.
En el contexto de la próxima elección presidencial, las relaciones internas dentro del arco opositor han evidenciado desacuerdos que podrían influir en los resultados electorales. Mauricio Macri, ex presidente y figura influyente en el PRO, no logró cerrar un acuerdo con Javier Milei, líder de La Libertad Avanza, y se ausentará de los eventos de cierre previstos en Córdoba y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde la estrategia buscaba potenciar la campaña. Estos encuentros buscaban fortalecer la presencia del segmento libertario en el electorado y sumar apoyo en distritos claves.
Por su parte, Milei mantiene diferencias con Macri respecto a la formación del gabinete y el rumbo político posterior a las elecciones. En conversaciones previas, el ex mandatario sugirió incorporar figuras como Federico Pinedo y Guillermo Dietrich en el eventual gobierno, mientras que Milei prioriza su visión más radical y autónoma. La reciente reunión en la residencia de Olivos no alcanzó un acuerdo, y algunos aliados del oficialismo advierten que estas tensiones podrían evitar una posición de unidad del bloque opositor.
Académicos y analistas señalan que las divisiones internas en las fuerzas que compiten por la presidencia podrían favorecer a los partidos tradicionales o alterar el equilibrio de poder en los distritos clave. Además, las disputas públicas y internas evidencian una estrategia fragmentada que puede afectar el respaldo final al candidato opositor que logre consolidarse. La dinámica actual refleja la complejidad del escenario político, donde la unidad interna es crucial para lograr un impacto significativo en las urnas.
