Un empresario camboyano dirigido por Chen Zhi lideraba una red que estafó miles de millones en criptomonedas utilizando tortura y extorsión a empleados
Una organización criminal en Camboya, encabezada por el empresario Chen Zhi, operaba una de las mayores estafas en criptomonedas del mundo, logrando sumar pérdidas que superan los 14 mil millones de dólares. A pesar de su apariencia de éxito, vestido con trajes elegantes y reconocido como filántropo, Zhi dirigía una compleja estructura delictiva que utilizaba prácticas de violencia y extorsión contra empleados forzados para mantener sus operaciones. Los centros de fraude se escondían en instalaciones como el Parque Científico y Tecnológico Golden Fortune, donde trabajadores de China, Vietnam y Malasia vivían en condiciones de esclavitud, sometidos a golpes y vigilancia constante. La operación, que involucró a decenas de compañías y personas de varias nacionalidades, fue detectada por las autoridades internacionales, que congelaron activos y bloquearon cuentas bancarias. Hasta la fecha, Chen Zhi ha desaparecido sin dejar rastro, evidenciando la magnitud de una red que, según expertos, podría representar una parte significativa de la economía ilícita camboyana. Esta situación revela también la tolerancia del régimen local ante actividades fraudulentas que afectan la estabilidad económica y la seguridad internacional.
