La operación, que movilizó a la Patrulla Fronteriza desde el sábado, concluyó con cientos de arrestos y ha generado reacciones en la comunidad local.
El operativo migratorio conocido como “La Telaraña de Charlotte” en Carolina del Norte terminó tras cinco días de despliegue de la Patrulla Fronteriza, dejando un saldo aproximado de 200 personas detenidas. La acción se inició el pasado sábado con la intención de abordar temas de seguridad y migratorios en la región, que cuenta con cerca de un millón de residentes, de los cuales una cuarta parte son inmigrantes, según estimaciones del American Immigration Council.
Las autoridades locales destacaron que, aunque el operativo concluyó, la presencia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) continuará en el condado para seguir con las investigaciones y tareas relacionadas con la seguridad migratoria. La alcaldesa de Charlotte, Vi Lyles, hizo un llamado a la unidad comunitaria y a potenciar los valores de dignidad y compasión, tras los incidentes divisivos que generó la operación. Inputando en el contexto, estos operativos reflejan una tendencia en la región y en otros estados del sur de EE. UU., donde las autoridades intentan equilibrar la seguridad pública con el respeto a los derechos humanos de los migrantes. También se reportó que entre los detenidos hay integrantes de pandillas como MS-13 y Los Sureños, con antecedentes en delitos graves, lo que refuerza los objetivos de los operativos en la captura de individuos considerados riesgosos para la comunidad. La atención ahora está en el impacto que estas acciones generan en la percepción social y en las políticas migratorias a nivel local y estatal.
