El senador de Morena realiza un recorrido por Palestina, expresando su apoyo a la población y generando críticas por su ausencia en temas nacionales.
Desde principios de la semana pasada, el legislador Gerardo Fernández Noreña inició una visita oficial a Palestina, donde ha tenido encuentros con diversas autoridades, refugiados y directivos de museos de la región. Su recorrido incluyó visitas a emblemáticos sitios como el museo Yasser Arafat y la colonia Wihdat, un antiguo campamento de refugiados palestinos establecido a mediados de los años cincuenta. En esta última, realizó un recorrido acompañado por personal de la Agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos, reflejando su interés por la situación humanitaria en el territorio. La presencia de Noreña en Palestina responde a una invitación que hizo el gobierno palestino en junio pasado, cuando aún ocupaba la presidencia del Senado mexicano; desde entonces, solicitó licencia para asistir a la región. El viaje ha sido objeto de críticas internas, en particular por su ausencia en temas nacionales y por las reglas internas de su partido, Morena, que prohíben aceptar ciertos regalos y apoyos externos. Además, Noreña ha expresado, mediante transmisiones en redes sociales, su solidaridad con los palestinos y su reivindicación del derecho a existir, en un contexto de aguda tensión y violencia en esa zona. Su visita no solo busca visibilizar la situación en Palestina, sino también destacar la importancia del apoyo internacional ante conflictos prolongados, como el que enfrentan los palestinos desde hace décadas. Ante el interés público, es relevante entender cómo las acciones de figuras políticas en el extranjero influyen en la percepción de sus responsabilidades y compromisos internos y externos.
