Padres de joven de 16 años en Escocia acusan a la plataforma de no proteger a los usuarios jóvenes ante amenazas en línea, en un caso que resalta los peligros digitales.
En 2023, la vida de Murray Dewey, un adolescente de 16 años originario de Dunblane, Escocia, terminó trágicamente tras haber sido víctima de sextorsión en Instagram. Después de compartir imágenes íntimas con un supuesto contacto, el joven fue extorsionado por un individuo que amenazó con hacer públicas sus fotos, lo que llevó a su desesperación y suicidio. La familia de Dewey ha decidido llevar su caso ante un tribunal en Delaware, Estados Unidos, donde Meta, matriz de Instagram y Facebook, tiene su sede social.
Este incidente forma parte de una alarmante tendencia en Reino Unido, donde las cifras de sextorsión y acoso digital han aumentado en un 72% en un solo año, según informes de la Fundación de Vigilancia de Internet y Childline. La denuncia acusa a Meta de no implementar medidas suficientes para proteger a los menores en sus plataformas, a pesar de conocer los riesgos asociados a la presencia de depredadores en línea. La ley busca una compensación económica y poner en evidencia la responsabilidad de las grandes tecnológicas en la protección de la infancia digital.
El caso de Dewey subraya la dimensión personal y social de los peligros que enfrentan los jóvenes en internet, además de poner en cuestionamiento las políticas de seguridad y protección de datos en plataformas ampliamente utilizadas. La comunidad y expertos en derechos digitales coinciden en que estas situaciones evidencian la necesidad de fortalecer la regulación y vigilancia, para prevenir tragedias similares en el futuro. La familia del adolescente expresa su determinación de continuar litigando, en busca de justicia y cambios que protejan a otros niños y adolescentes en línea.
