El músico chileno es recordado como referente del death metal y maestro por nuevas generaciones del género.
Santiago, Chile. El rock chileno lamenta la pérdida de Alejandro Landeros Flores, conocido en la escena musical como Alex Landeros, guitarrista fundamental de bandas como Undercroft y Anima Inmortalis. El músico falleció esta semana a los 57 años, dejando un legado significativo en el género death metal a nivel nacional e internacional. Las causas exactas de su deceso no han sido reveladas públicamente hasta el momento.
Landeros Flores fue una figura clave en la formación clásica de Undercroft, banda con la que grabó demos influyentes como “To the Final Battle” y “Demons Awake, Revenge Is Near” en la década de 1990. Su participación en el álbum “Twisted Souls” es considerada una obra cumbre del death metal chileno, trascendiendo fronteras y consolidándose como un referente para la escena latinoamericana. Tras su etapa en Undercroft, Landeros se unió a Anima Inmortalis, contribuyendo a álbumes como “Everlasting” (2005) y “More Than Just Flesh and Blood” (2011).
La banda Anima Inmortalis confirmó la noticia a través de un comunicado en redes sociales, destacando la importancia de Landeros en la historia del grupo. “Incontables jornadas de metal y lazos más allá de la música, donde luchaste y perseveraste hasta tu último suspiro”, expresaron sus compañeros en una emotiva despedida, resaltando la profunda conexión forjada a lo largo de los años.
La vocación musical de Landeros Flores se manifestó desde temprana edad, influenciado por su padre, un guitarrista aficionado. Durante su adolescencia, bandas como Deep Purple y Led Zeppelin despertaron su interés, pero fue el descubrimiento de Iron Maiden lo que definió su camino artístico, adentrándose de lleno en el universo del rock y el metal. Su maestría en la guitarra y su dedicación al género le ganaron el respeto y admiración de nuevas generaciones de músicos.
El impacto de Alejandro Landeros Flores en la escena del metal latinoamericano es innegable. Su sonido y su enfoque técnico sentaron bases para muchos músicos, consolidando su figura como un referente y mentor para aquellos que buscan explorar las profundidades del death metal. Su partida deja un vacío en la comunidad musical, pero su obra perdurará como testimonio de su talento y pasión.
