La petición de interrogatorio en Estados Unidos no podrá ser exigida legalmente al integrante de la familia real británica, quien mantiene su silencio en medio de acusaciones por vínculos con Jeffrey Epstein.
Recientemente, el ex príncipe Andrés del Reino Unido rechazó participar en una audiencia solicitada por el Congreso de Estados Unidos para esclarecer su posible relación con Jeffrey Epstein, el influyente financista involucrado en una red internacional de explotación sexual que dejó al acusado muerto en prisión en 2019. La petición, formalizada a través de una carta firmada por un grupo de legisladores demócratas, demandaba una entrevista transcrita antes del 20 de noviembre, pero no tenía autoridad legal para forzar su presencia, dado que el Congreso no puede obligar a ciudadanos extranjeros a rendir declaración bajo la ley estadounidense.
La negativa del integrante de la monarquía evidenció la limitsscapacidad del poder legislativo para obtener su testimonio, aunque algunos miembros del Congreso expresaron públicamente su descontento y señalaron que la evidencia pública y las declaraciones de víctimas como Virginia Roberts Giuffre sugieren que el ex príncipe debería responder a las serias acusaciones en su contra. La mujer, quien fue víctima de trata sexual y mantuvo encuentros forzados con Andrés, murió en abril pasado, dejando tras de sí testimonios que aún generan controversia y cuestionamientos sobre la implicación de figuras públicas en estos delitos.
Es importante contextualizar que el caso Epstein ha sacudido a múltiples niveles de poder en Estados Unidos y Europa, poniendo en evidencia redes de corrupción y violencia sexual que alcanzan a personas de alta influencia, incluyendo a miembros de la realeza. La falta de disposición del ex príncipe para colaborar resalta las dificultades que enfrentan las investigaciones internacionales al tratar temas delicados que involucran figuras con inmunidad diplomática o reconocimiento social. La atención sigue puesta en cómo progresarán estas indagatorias y qué implicaciones tendrán en la percepción pública sobre la responsabilidad y la justicia en estos casos.
