La medida afecta rutas desde el AIFA y el AICM, generando preocupación en la industria aérea mexicana y en el gobierno nacional.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes de México ha confirmado que, debido a las órdenes recientes del Departamento de Transporte de Estados Unidos, no se autorizarán nuevos vuelos ni aumentos en las frecuencias de rutas existentes desde el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) hasta nuevo aviso. Esta decisión forma parte de una serie de restricciones que también contemplan la posible prohibición de permisos para las aerolíneas mexicanas en el transporte de carga combinada en vuelos de pasajeros hacia Estados Unidos, con efectos que podrían comenzar a aplicarse 108 días hábiles tras la oficialización final de la medida.
Este escenario representa un impacto significativo en el mercado aeroportuario mexicano, especialmente considerando la importancia de ambos aeropuertos en la conectividad de la capital. La medida se enmarca en una tensión diplomática que también involucra la cancelación de rutas ya planeadas por aerolíneas como Aeroméxico, Volaris y VivaAerobus, limitando las operaciones y futuras conexiones con Estados Unidos, principal destino internacional del país. La respuesta del sector gubernamental mexicano ha enfatizado el compromiso con la seguridad y la soberanía, además de sostener mesas de diálogo con las partes involucradas para mitigar los efectos en los pasajeros y en el crecimiento del sistema aeronáutico.
Para la industria aérea nacional, estas restricciones representan un reto que requiere una estrategia coordinada y prudente, en un contexto donde la apertura de nuevas rutas y el mantenimiento de las existentes son vitales para la economía y la conectividad del país. La medida también refuerza la importancia de fortalecer los mecanismos diplomáticos para negociar condiciones que beneficien a ambas naciones en el sector del transporte aéreo internacional.
