La administración estadounidense anunció que intensificará las verificaciones de visas, generando dudas sobre el acceso de hinchas extranjeros al torneo en Norteamérica. Estados Unidos confirmó que llevará a cabo una revisión minuciosa de las solicitudes de visas de los aficionados que deseen asistir al Mundial de Fútbol 2026. Aunque se garantizó la bienvenida a todos los visitantes, la nueva política apunta a intensificar los controles migratorios en un momento de tensión por la situación migratoria en el país. El proceso de evaluación será riguroso y aplicar a todos los solicitantes sin excepción, lo que ha generado inquietudes entre las comunidades de inmigrantes y potenciales asistentes al torneo. Este anuncio se produce en un contexto donde Estados Unidos ha aumentado la revisión de visas vigentes, con más de 55 millones en proceso de verificación, y acciones que podrían derivar en deportaciones o revocaciones de permisos. La política migratoria controvertida ha suscitado dudas sobre la facilidad de ingreso para los visitantes internacionales, especialmente en un evento de gran magnitud como el Mundial, que se celebrará en sedes de Canadá, Estados Unidos y México entre junio y julio de 2026, con la final en Nueva Jersey. Es importante entender que esta tendencia refleja una política migratoria más restrictiva en EE. UU., que busca reforzar sus controles en medio de una serie de redadas y cambios en permisos de residencia. La Federación Internacional de Fútbol (FIFA) ha minimizado el impacto potencial de estas medidas en la organización del torneo y en la asistencia de público extranjero, pero la posibilidad de obstáculos en el proceso de visa continúa siendo motivo de preocupación para muchos hinchas.
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