Ciudad de México. – El gobierno de Estados Unidos ha manifestado su intención de reabrir su embajada en Caracas durante la primera mitad del presente año, según fuentes diplomáticas citadas por medios internacionales. Esta medida, que marca un hito en las relaciones bilaterales, surge tras siete años de ruptura, luego de que el presidente Nicolás Maduro cerrara la sede diplomática en enero de 2019.
La reapertura implicaría el establecimiento de una nueva sede diplomática por motivos de seguridad, descartando el uso de las instalaciones previas ubicadas en Colinas de Valle Arriba. La decisión se da en un contexto donde el expresidente estadounidense Donald Trump ya había señalado la posibilidad de este acercamiento.
Figuras clave en la posible reapertura incluyen a Richard Grenell, ex embajador y enviado especial, y Mauricio Claver-Carone, exfuncionario del Consejo de Seguridad Nacional. Stephen Miller, asesor político de la Casa Blanca, sería uno de los impulsores, con el objetivo de facilitar deportaciones de venezolanos y asegurar condiciones para el eventual regreso de opositores al país.
En respuesta a estos acercamientos, el gobierno venezolano, a través de Nicolás Maduro Guerra, hijo del mandatario, estaría promoviendo el cumplimiento de las demandas petroleras de Estados Unidos. Se contempla incluso una posible reunión entre Delcy Rodríguez, vicepresidenta venezolana, y el senador estadounidense Marco Rubio en las próximas semanas.
Estos movimientos diplomáticos ocurren en un escenario donde las elecciones en Venezuela, según declaraciones de Marco Rubio, no se vislumbran a corto plazo y dependerían de acuerdos económicos previos.
