La medida afecta varias rutas hacia EE. UU., además de limitar nuevas solicitudes, en un esfuerzo por reforzar la seguridad y la regulación en la aviación mexicana.
Recientemente, la autoridad de transporte en Estados Unidos emitió una serie de medidas que impactan la conectividad aérea entre México y Estados Unidos. Desde el 7 de noviembre, se suspendieron dos rutas existentes desde el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), y se cancelaron otros once vuelos programados para comenzar operaciones en ambos aeropuertos, incluyendo el Internacional Benito Juárez. Además, se estableció que no se podrán solicitar nuevas rutas ni aumentar la frecuencia de los vuelos existentes hasta nuevo aviso, como parte de un esfuerzo por garantizar la seguridad y la regulación del sistema aeronáutico mexicano.
En paralelo, una segunda disposición del Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT) contempla una posible prohibición para permisos de transporte de carga combinada en vuelos de pasajeros entre México y EE. UU. Se abrió un proceso de consulta con un plazo de 14 días para recibir comentarios y siete días adicionales para responder, plazo que termina en noviembre. La implementación de esta prohibición dependerá del resultado de dichas consultas, y de concretarse, entraría en vigor en aproximadamente 108 días hábiles.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes de México resaltó que las acciones buscan fortalecer el sistema aeronaútico nacional en alineación con acuerdos bilaterales y bajo respeto a la soberanía. Además, el gobierno mexicano reafirmó su compromiso con una aviación segura, eficiente y competitiva, promoviendo la conectividad internacional y el desarrollo del sector. La dependencia también anunció que se mantendrán mesas de trabajo con los actores del sector para garantizar que estas decisiones beneficien a los pasajeros y contribuyan a un crecimiento sustentable de la industria aérea del país.
