La jornada electoral se vio marcada por la falta de autoridades y una participación inicial reducida en la provincia, priorizando mejorar el flujo en la mañana.
El comienzo de la votación en la provincia de Buenos Aires estuvo condicionado por la ausencia de varias autoridades de mesa, un inconveniente recurrente en las elecciones argentinas. Esta situación generó demoras en la apertura de algunas escuelas, especialmente en zonas del Conurbano, aunque las instituciones lograron normalizarse durante la mañana, permitiendo una votación más fluida. En la escuela de Tigre, donde suele votar el jefe de gabinete, la apertura se realizó pasadas las 9 de la mañana, reflejando retrasos menores. La participación temprana mostró un interés reducido, con un flujo bajo de votantes y algunos madrugadores enfrentándose a dificultades para acceder a las urnas, debido a problemas con el padrón electoral y la fiscalización incompleta en ciertas zonas. En general, se prevé que el incremento en el porcentaje de participación ocurra en las próximas horas, en un contexto de interés moderado por parte de los electores. Además, la geringe participación ha sido un tema destacado tanto para el oficialismo como para la oposición, que coinciden en la necesidad de fortalecer el compromiso democrático a través del voto. La presencia del gobernador Axel Kicillof en La Plata resaltó la importancia del acto electoral, en medio de un ambiente de expectativa sobre el nivel de adhesión ciudadana a los legisladores y concejales que se eligen en esta jornada.
