La principal figura de la oposición, Claudia Ortiz, alerta sobre la erosión de derechos y el avance del régimen de excepción en El Salvador
En el contexto político actual de El Salvador, la resistencia opositora denuncia un progresivo deterioro institucional bajo el mandato del presidente Nayib Bukele. La diputada Claudia Ortiz, representando al partido Vamos, ha señalado que la concentración de poder y las acciones gubernamentales representan un desplazamiento hacia un sistema cada vez más autoritario. Sin acceso a información clave y enfrentando bloqueos institucionales, los opositores enfrentan desafíos para fiscalizar y promover la transparencia en el gobierno.
El régimen de excepción, instaurado en 2022 para combatir la delincuencia, ha sido utilizado también para silenciar voces disidentes y limitar derechos constitucionales. La oposición advierte que estas medidas no solo reducen el acceso a justicia y derechos fundamentales, sino que también generan un ambiente de persecución política. La tendencia ha generado preocupación en sectores internacionales, particularmente en organismos que vigilan la salud democrática del país, quienes temen una erosión institucional que pudiera derivar en una dictadura en evolución.
Históricamente, El Salvador ha enfrentado episodios de autoritarismo, pero en el presente, el fortalecimiento de mecanismos de control y represión pone en riesgo la pluralidad política y la libertad de expresión. La lucha por mantener la democracia en el país se intensifica, aunque las perspectivas aún permiten vislumbrar espacios de resistencia y esperanza para los valores democráticos.
