Revelan correo de “El Mencho” que implicaría al líder del CJNG en presunto intento de extorsión a empresario mexicano
El gobierno de Estados Unidos ha vinculado a México en un escándalo de corrupción y crimen organizado, específicamente en un caso de sobornos en Petróleos Mexicanos (Pemex). La acusación involucra a dos empresarios mexicanos residentes en Texas, en hechos ocurridos durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador, con Octavio Romero Oropeza al frente de la petrolera estatal.
La investigación revela que, entre 2019 y 2021, estos empresarios pagaron al menos 150 mil dólares en sobornos a funcionarios de Pemex para manipular licitaciones y favorecer contratos por al menos 2.5 millones de dólares. Los pagos incluían dinero en efectivo, artículos de lujo y una caminadora de alto valor. Uno de los empresarios, Ramón Alexandro Rovirosa Martínez, dueño de Tubular Technology SA de CV, está señalado en la acusación.
Una revelación significativa proviene de José Luis Montenegro, quien en entrevista con Azucena Uresti informó que Rovirosa estaría vinculado indirectamente con Nemesio “El Mencho” Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Montenegro accedió a un correo electrónico filtrado por Guacamaya Leaks, presuntamente firmado por “El Mencho” el 10 de enero de 2019, en el que el capo ofrece hasta 10 millones de dólares por información sobre el paradero de Rovirosa, a quien acusaba de usar el nombre del CJNG para realizar sobornos.
El contenido del mensaje describe que Rovirosa, quien también fue operador del Cártel de los Zetas antes de 2019, se ostentaba como respaldo directo del CJNG y contaba con una fortuna de entre 2 mil y 3 mil millones de pesos derivada de delitos como extorsión, cobro de piso y secuestro. La existencia de este correo, que es el único firmado por “El Mencho” en los archivos filtrados, genera interrogantes sobre posibles ajustes de cuentas o intentos de deslindarse del uso indebido de su nombre.
Las autoridades estadounidenses acusan a Rovirosa y a Mario Alberto Ávila Lizárraga, exdirectivo de Pemex y político panista, de realizar sobornos mediante pagos en efectivo y artículos de lujo para manipular procesos en Pemex. Los sobornos habrían facilitado contratos por al menos 2.5 millones de dólares, beneficiando a empresas como Tubular Technology y Roma Energy México.
Rovirosa fue detenido en Estados Unidos, donde se le fijó una fianza de un millón de dólares. La investigación continúa abierta, arrojando luz sobre la infiltración del crimen organizado en sectores estratégicos del Estado mexicano y la persistente presencia de la corrupción en la industria petrolera.
