Un grupo destacado de empresarios con vínculos políticos y tecnológicos se preparan para adquirir parte de la popular red social, en un proceso que responde a regulaciones estadounidenses contra posibles riesgos chinos.
El gobierno de Estados Unidos trabaja en la reconfiguración de la propiedad de TikTok, una de las plataformas de videos cortos más populares a nivel mundial, tras años de tensión política respecto a su origen chino. La compañía matriz ByteDance mantendrá una participación minoritaria del 20%, mientras que un grupo selecto de inversores será responsable de la gestión futura de la red social en territorio estadounidense. Entre los principales interesados destacan empresarios con estrechos vínculos con la administración Trump, incluyendo figuras del ámbito tecnológico y mediático.
Uno de los inversionistas destacados es Larry Ellison, fundador de Oracle, quien ya ha mostrado interés en manejar el algoritmo de TikTok en Estados Unidos y apoyó financieramente la campaña de reelección del expresidente. Además, la presencia de Michael Dell, creador de Dell Technologies, aporta experiencia en tecnología y capital, alineándose con las políticas económicas de desregulación promovidas por Trump. La participación de Rupert Murdoch, titán de los medios y propietario de importantes canales informativos, también podría influir en la percepción pública de la plataforma.
Este proceso de venta responde a una ley promulgada durante la administración Biden, que exige la venta de operaciones estadounidenses de empresas chinas consideradas riesgosas en términos de seguridad y privacidad de datos. Líderes políticos y expertos advierten sobre las implicaciones del uso de TikTok para la recolección de información y la influencia mediática, por lo que esta transferencia busca equilibrar intereses nacionales con el impacto global de la plataforma. Se estima que el valor de TikTok en su versión estadounidense ronda los 14 mil millones de dólares, aunque la valoración final dependerá de los inversionistas. La participación de fondos como Silver Lake Partners y la firma de riesgo Andreessen Horowitz también refuerzan la complejidad y relevancia de esta operación.
