El gobierno de EE. UU. enfatiza su apoyo y cooperación en la lucha contra los cárteles sin intervención militar directa.
En una muestra clara de su postura respecto a la cooperación binacional en materia de seguridad, el gobierno de Estados Unidos ha confirmado que no tiene intención de desplegar fuerzas armadas en territorio mexicano para combatir el crimen organizado. La relación entre ambos países en esta materia ha progresado significativamente en los últimos meses, centrada en el intercambio de inteligencia, capacitación y asistencia técnica, sin que exista una propuesta de intervención militar unilateral. La lucha contra los cárteles de la droga en México es un desafío de larga data, que requiere esfuerzos coordinados y sostenidos. La colaboración actual incluye operaciones contra el tráfico de fentanilo, una de las drogas que genera mayor alarma en Estados Unidos, y ha sido considerada un ejemplo de gestión conjunta. Sin embargo, la complejidad del problema y la cantidad de zonas bajo control de organizaciones criminales evidencian la necesidad de un trabajo continuo y de largo plazo en esta problemática. La cooperación entre los dos países ha sido calificada como progresista y efectiva en distintos aspectos, pero expertos coinciden en que aún hay mucho camino por recorrer para fortalecer la seguridad regional y reducir la violencia vinculada al narcotráfico.
