Un piloto venezolano habría sido abordado por un agente de EE.UU. para trasladar a Maduro a territorio estadounidense, en una operación que generó controversia.
Recientes información revela que las autoridades estadounidenses habrían intentado similar la estrategia que en su momento se empleó para capturar a narcotraficantes de alto perfil, extendiéndola a una de las figuras políticas más relevantes en Venezuela. Se reporta que un piloto venezolano que opera vuelos presidenciales, identificado como Bitner Villegas, habría sido objeto de un acercamiento por parte de un agente federal estadounidense para desviar un vuelo oficial y entregar al mandatario Nicolás Maduro a las autoridades estadounidenses.
La propuesta implicaba que durante una de sus rutas, el avión de Maduro sería desviado y aterrizaría en suelo estadounidense, donde se procederían con las formalidades de arresto. La oferta para el piloto incluía una recompensa de aproximadamente 50 millones de dólares, con el objetivo de convertirlo en un héroe y obtener beneficios económicos significativos.
A lo largo de 2024 y hasta agosto de 2025, el piloto sostuvo conversaciones con el agente, identificando como Edwin López, pero finalmente rechazó la propuesta tras negarse a actuar en contra de su país y mantener su integridad profesional. La operación sufrió un revés cuando, tras su rechazo, se difundió una fotografía del piloto conversando con el agente, justo en el momento en que Maduro despejaba en su avión. La acción provocó que el vuelo se retrasara solo 20 minutos, generando suspicacias sobre la inmediatez del operativo.
Este incidente evidencia las tensiones y las operaciones encubiertas que han caracterizado la relación entre Estados Unidos y Venezuela en los últimos años, en un contexto de sanciones, presiones diplomáticas y conflictos políticos. La estrategia de intentar capturar a Maduro en un esquema similar al de narcotraficantes de alta peligrosidad refleja un enfoque extremo en la lucha contra el gobierno venezolano.
