La decisión afecta principales conexiones entre ambos países y forma parte de una disputa que podría escalar en los próximos meses.
En una medida que refleja las complejidades del vínculo bilateral, las autoridades estadounidenses han decidido cancelar oficialmente 13 rutas operadas por aerolíneas mexicanas. Esta acción incluye la prohibición de vuelos combinados entre Estados Unidos y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), además de congelar nuevas rutas y ampliaciones desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM). La decisión fue tomada por el secretario de Transporte en Estados Unidos, quien afirmó que la medida responde a incumplimientos en acuerdos previos por parte del gobierno mexicano.
Entre las conexiones afectadas se encuentran rutas de Aeroméxico desde el AIFA hacia Houston y McAllen, así como vuelos de Volaris desde el AICM hacia Newark y varias de Viva Aerobus desde el AIFA hacia destinos como Austin, Nueva York, Dallas y otros en Estados Unidos. Además, se propone prohibir que aerolíneas mexicanas transporten carga en vuelos de pasajeros entre ambos países, una restricción que podría entrar en vigor en aproximadamente tres meses. Esta situación se inscribe en una serie de desacuerdos que podrían tener un impacto significativo en la conectividad aérea entre México y Estados Unidos en el futuro cercano.
Desde hace años, la relación aérea entre ambas naciones ha sido un tema de disputa, principalmente debido a diferencias en los acuerdos de derechos sobre vuelos y carga. La medida también formaría parte de una postura de mayor énfasis en la aplicación de normativas bilaterales, en un contexto donde las tensiones comerciales y políticas han incrementado en los últimos meses. Expertos en transporte internacional alertan que estas acciones podrían afectar tanto a las aerolíneas como a los viajeros de ambos países, incrementando la incertidumbre en la conectividad aérea y el comercio bilateral.
Este conflicto también ha sido señalado como un reflejo de las negociaciones vigentes en otros ámbitos entre ambas naciones, donde la administración actual busca fortalecer su posición frente a temas de regulación aérea y comercio. La posibilidad de que un cambio en el gobierno estadounidense potencie nuevas restricciones ha llevado a que las aerolíneas mexicanas andén con cautela ante posibles medidas similares en el futuro cercano.
