Comando Central de EEUU confirma bombardeos masivos como respuesta a la muerte de dos soldados y un intérprete
Siria. Estados Unidos ejecuta una nueva serie de ataques aéreos contra objetivos del Estado Islámico en Siria, como respuesta directa a la emboscada que costó la vida a dos soldados y un intérprete civil estadounidense el mes pasado en Palmira. La operación, denominada oficialmente como “Hawkeye Strike”, busca debilitar la presencia del grupo terrorista en la región.
Los bombardeos a gran escala, coordinados con fuerzas aliadas, se produjeron alrededor de las 12:30 pm ET, según informó el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM). Estos ataques impactaron múltiples infraestructuras y posiciones del Estado Islámico a lo largo de Siria, evidenciando la determinación de Washington para responder a agresiones contra su personal.
El CENTCOM emitió un comunicado contundente tras la operación: “Nuestro mensaje sigue siendo contundente: si dañan a nuestros combatientes, los encontraremos y los mataremos en cualquier parte del mundo, por mucho que intenten evadir la justicia”. Esta declaración subraya la política de represalia activa de Estados Unidos ante amenazas directas.
La emboscada en Palmira, que resultó en la muerte del sargento Edgar Brian Torres-Tovar, el sargento William Nathaniel Howard, ambos de la Guardia Nacional de Iowa, y el intérprete civil Ayad Mansoor Sakat, marcó el primer incidente de esta naturaleza desde el derrocamiento del líder sirio Bashar al-Asad en diciembre de 2024. La operación “Hawkeye Strike” inició el 19 de diciembre con un primer asalto a gran escala que afectó 70 objetivos en el centro de Siria.
El conflicto en Siria ha sido complejo y prolongado. El Estado Islámico, que en 2014 llegó a controlar vastas extensiones de territorio en Siria e Irak, fue significativamente debilitado por fuerzas terrestres locales con apoyo aéreo internacional. Sin embargo, el grupo yihadista aún mantiene presencia en zonas desérticas sirias, representando un desafío persistente para la seguridad regional e internacional.
La estrategia estadounidense en Siria ha evolucionado. Históricamente, las Fuerzas Democráticas Sirias, lideradas por los kurdos, han sido el principal aliado de Washington en la lucha contra el Estado Islámico. No obstante, tras la caída de Bashar al-Asad, Estados Unidos ha incrementado la coordinación con el Gobierno central de Damasco, buscando consolidar esfuerzos contra los remanentes del grupo extremista y estabilizar la región.
