La administración estadounidense considera replantear su relación comercial en Norteamérica, priorizando acuerdos independientes con México y Canadá.
En un giro estratégico, Estados Unidos contempla la posibilidad de sustituir el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) por pactos bilaterales en busca de un comercio más justo y alineado con sus intereses. La revisión del acuerdo, que actualmente rige las relaciones comerciales en la región, se acerca a su fase final y ha generado debates internos sobre la mejor forma de maximizar beneficios económicos. La administración estadounidense, fortalecida tras recuperar influencia en el escenario global, evalúa la viabilidad de negociar independientemente con México y Canadá para establecer condiciones que consideran más favorables, en lugar de mantener un acuerdo trilateral. La postura responde a los desacuerdos anteriores, especialmente con Canadá, debido a diferencias en el déficit comercial y desafíos diplomáticos. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, señaló que la revisión está en marcha y que cualquier cambio significativo requeriría una evaluación exhaustiva, agregando que las negociaciones bilaterales podrían complementar los encuentros trilaterales, sin reemplazarlos necesariamente. La posible modificación del esquema de cooperación comercial llega en un momento en que las negociaciones están previstas para concluir en 2026, y genera expectativas sobre cómo impactará la economía y las relaciones diplomáticas en la región.
