La reciente operación militar subraya el compromiso de EE. UU. en la lucha contra el terrorismo en la región.
La Central de Operaciones de EE. UU. (Centcom) informó sobre un ataque aéreo en Siria que resultó en la muerte de un líder de Al-Qaeda. Este individuo tenía vínculos directos con un combatiente de ISIS responsable de un ataque que mató a dos soldados y un traductor estadounidense en diciembre anterior. El almirante Brad Cooper destacó la importancia de esta acción, reafirmando que no habrá refugio para quienes amenacen a las fuerzas estadounidenses. Además, la operación “Strike Hawk Eye” tuvo un enfoque más amplio, al identificar y atacar más de 100 posiciones de ISIS en Siria. Las fuerzas aliadas también capturaron a más de 300 individuos vinculados a ISIS y eliminaron a más de 20 militantes.

