El Congresista
Internacional

Ecuador, de paraíso a país más peligroso de Sudamérica

Ecuador ha pasado de ser un paraíso a uno de los países más peligrosos de Sudamérica, dominado por grupos criminales vinculados a narcotráfico y violencia.

Por Redacción1 min de lectura
Compartir
Compartir esta nota

La expansión de grupos criminales extranjeros y las disputas internas han convertido a Ecuador en un centro de violencia y narcotráfico en la región.

El narcotráfico y la violencia en Ecuador han experimentado un crecimiento exponencial en los últimos años, situación que ha transformado al país en uno de los destinos más peligrosos de Sudamérica. Durante la década de 1990, grupos como Los Choneros surgieron en la provincia de Manabí, inicialmente ofreciendo protección y logística para organizaciones colombianas, pero su influencia se vio afectada tras la muerte de su líder en 2020. La rivalidad interna y la fragmentación de estas organizaciones permitieron que nuevos actores, como Los Lobos, tomaran el control, expandiendo sus operaciones en la sierra, la Amazonía y las cárceles del país.

El ascenso de Los Lobos ha estado ligado a la colaboración con el cartel mexicano de Jalisco Nueva Generación, incluyendo la participación en actividades ilícitas como la minería ilegal de oro. Esta relación ha diversificado las fuentes de ingresos de las bandas y aumentado su capacidad de violencia. La presencia creciente de estos grupos, junto con las sanciones internacionales que han afectado a sus líderes, refleja un panorama de inseguridad que ha alarmado a las autoridades. La historia reciente evidencia cómo la intrincada relación entre dinámicas locales e internacionales ha convertido a Ecuador en un epicentro del crimen organizado en la región, impactando la estabilidad social y la seguridad de sus habitantes.

La expansión del crimen organizado en Ecuador ejemplifica la globalización del narcotráfico y la dificultad de controlarlo sin una estrategia integral. La colaboración con grupos extranjeros y el fortalecimiento de las redes delictivas evidencian la necesidad de políticas sólidas y cooperación internacional para recuperar la paz y la seguridad en el país.

¿Te gustó esta nota?
Compartir esta nota