El tenista serbio enfrentó un intenso calor y humedad que afectaron su rendimiento y lo llevaron a vomitar en dos ocasiones durante el torneo.
El Masters 1000 de Shanghái ha puesto a prueba la resistencia de los jugadores debido a las elevadas temperaturas y niveles de humedad presentes en la ciudad china. En medio de un enfrentamiento contra Yannick Hanfmann, Novak Djokovic, uno de los máximos referentes del tenis mundial, experimentó los efectos del clima extremo, que alcanzó los 35 grados centígrados durante el partido. La exigencia física derivada de estas condiciones fue tal que el serbio tuvo que abandonar momentáneamente la cancha para vomitar en dos ocasiones, una de ellas en la banca, lo que refleja el impacto del entorno en su estado físico.
Este torneo, que cuenta con la participación de algunos de los mejores tenistas del circuito, se ha destacado por las dificultades que enfrentan los jugadores en condiciones climáticas adversas. Djokovic, con 24 títulos de Grand Slam en su haber, logró sobreponerse a un comienzo complicado para avanzar a los octavos de final, donde enfrentará al español Jaime Munar. La cita en Shanghái reafirma la importancia de adaptarse a las condiciones locales y pone en evidencia la resistencia física necesaria para triunfar en el deporte blanco a nivel internacional.
El clima incómodo también afectó a otros competidores, como Jannik Sinner, quien debió abandonar su partido ante Tallon Griekspoor por motivos de salud relacionados con la temperatura y la humedad. La situación genera conciencia sobre la necesidad de gestionar mejor las condiciones en torneos al aire libre y protección de los atletas frente a extremos climáticos.
