La Asociación del Fútbol Argentino busca nuevas opciones de televisación tras finalizar el contrato con Clarín, generando una crisis en la relación histórica.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) afronta un momento de cambio en la transmisión de sus competiciones de ascenso, tras anunciar que no renovará el contrato vigente con la empresa Torneos y Competencias, propietaria de los derechos desde 2016. Este contrato, que también involucraba las transmisiones de la Primera B Nacional y Primera B Metropolitana, culmina a fines de este año, poniendo en cuestión la tradición de más de tres décadas de alianzas con la señal de televisión del Grupo Clarín.
Este giro en la política de transmisión responde a una iniciativa de la propia AFA, que evalúa lanzar una señal propia o recibir propuestas de otros interesados para maximizar los ingresos destinados a los clubes participantes. La relación estrecha entre la federación y Clarín, que comenzó en los años 90, se ha visto afectada por decisiones que generaron protestas en la afición, particularmente en torno a la premiación de un equipo vinculado a figuras como Ángel di María y eventos posteriores de tensión en los estadios.
Este escenario tiene repercusiones políticas y económicas, ya que figuras como Javier Milei han aprovechado la coyuntura para reactivar debates sobre la gestión del fútbol y las posibles intervenciones de organismos internacionales como la FIFA. La AFA asegura que los cambios en la transmisión no afectarán la selección nacional y mantienen abiertas conversaciones con otras compañías interesadas en adquirir los derechos de los partidos del ascenso. La decisión responde a un deseo de modernización y de garantizar mejores ingresos para los clubes de las divisiones inferiores.
La controversia también se vincula a un cuestionamiento sobre la influencia de los medios tradicionales en el fútbol argentino y el impacto de las decisiones de la federación en la relación con los hinchas, que esperan mayor transparencia y nuevas alternativas de visualización.
