La reciente participación de México en la región busca fortalecer la protección ecológica y cultural, además de promover proyectos de infraestructura sostenibles.
México ha intensificado su presencia en Centroamérica mediante una agenda de cooperación ambiental y cultural que refuerza su liderazgo regional. En una reciente cumbre trilateral celebrada en Calakmul, Campeche, los países de Belice, Guatemala y México acordaron impulsar un corredor biocultural en la Selva Maya, una de las reservas naturales más importantes del continente. Este proyecto busca conservar las 5.7 millones de hectáreas del corredor, ancestralmente habitadas por comunidades mayas, promoviendo un desarrollo sustentable y la protección ecológica de la zona.
Desde el ámbito de la infraestructura, el encuentro también tuvo como objetivo dar seguimiento a proyectos de integración como el Tren Interoceánico hacia Guatemala y el trazado del Tren Maya en Belice, con la finalidad de fortalecer las conexiones terrestres en la región. Estos esfuerzos reflejan una estrategia de cooperación que busca equilibrar el desarrollo económico con la preservación ecológica, promoviendo prosperidad compartida entre los países involucrados.
El acuerdo contempla además la expansión del programa “Sembrando Vida” en Guatemala y Belice, inspirado en experiencias exitosas en México. La colaboración multilateral, respaldada por fondos internacionales, apunta a transformar la Gran Selva Maya en un ejemplo global de conservación, integración cultural y desarrollo económico responsable. Este esfuerzo regional se posiciona como una pieza clave en la protección de la biodiversidad y los derechos de las comunidades indígenas de la zona.
