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Dinamarca enfrenta polémica por evaluaciones de aptitud parental que separan bebés de madres groenlandesas

Dinamarca enfrenta controversia por evaluaciones que separan bebés de madres groenlandesas, mientras el país busca equilibrar protección infantil y derechos de los padres.

Por Redacción2 min de lectura
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El debate sobre las pruebas de aptitud parental en Dinamarca se intensifica, mientras madres luchan por recuperar la custodia de sus hijos tras evaluaciones que cuestionan su idoneidad.

La aplicación de evaluaciones conocidas como pruebas de aptitud parental en Dinamarca ha generado un fuerte debate ético y social, especialmente tras la evidencia de que varias madres de Groenlandia han sido separadas de sus hijos al nacer. Estas pruebas, diseñadas para determinar si los padres poseen las capacidades emocionales, económicas y psicológicas para criar a sus hijos, han sido objeto de críticas por posibles sesgos y discriminación, en particular hacia comunidades indígenas.

Desde hace años, Dinamarca ha prohibido el uso de dichas evaluaciones en familias groenlandesas debido a las acusaciones de prácticas invasivas y prejuiciosas. Sin embargo, las mismas continúan aplicándose en familias danesas, lo que mantiene abiertas las dudas sobre su ética y validez. El proceso de evaluación puede prolongarse por meses y se implementa en casos donde se sospecha que hay riesgos de negligencia o maltrato infantil.

Casos como el de Keira, una madre groenlandesa cuya recién nacida fue retirada tras una evaluación que la descartó como formada para cuidar a su bebé, evidencian la controversia. Otro ejemplo es el de Pilinguaq, quien pudo recuperar a su hija menor después de un proceso que duró años y en el que las autoridades actuaron sin recomendaciones externas. La comunidad internacional advierte que cualquier política de este tipo debe equilibrar la protección infantil con los derechos reproductivos de los padres, para evitar prácticas invasivas y discriminatorias.

A nivel global, algunos países europeos están reconsiderando el uso de estas evaluaciones en situaciones de riesgo social o adopciones, mientras que en América Latina el tema empieza a discutirse frente al incremento de denuncias por violencia y abuso infantil, con el objetivo de implementar salvaguardas que respeten derechos fundamentales y culturales.

El debate continúa abierto, resaltando la necesidad de políticas que protejan a los niños sin vulnerar los derechos de los padres ni promover prácticas discriminatorias.

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