El exsecretario de Seguridad de Tabasco fue capturado en Mariano Roque Alonso tras ser señalado por liderar una agrupación delictiva; su detención revela operaciones en una zona residencial de alto nivel.
En una operación que sorprendió por la ubicación y situación del arresto, las autoridades detuvieron a Hernán Bermúdez Requena en el barrio Surubi’í, una de las zonas residenciales más exclusivas de Paraguay. Este sector se encuentra en Mariano Roque Alonso, a unos 15 kilómetros del centro de Asunción, y es conocido por sus casas de lujo, clubes con instalaciones recreativas de primer nivel y campos de golf. El barrio, caracterizado por su alta plusvalía y presencia de residencias con piscinas, gimnasios y muelles privados, refleja la riqueza de sus habitantes. Según reportes inmobiliarios, las propiedades en esa zona pueden superar el millón de dólares, con algunas relacionadas con la moda de viviendas lujosas en Latinoamérica.
Bermúdez Requena, exfuncionario del gobierno de Adán Augusto López en Tabasco, fue capturado en la clandestinidad, presuntamente por liderar una organización delictiva conocida como ‘La Barredora’. La detención ocurrió en una propiedad con acabados elegantes, donde las fuerzas de seguridad hallaron fajos de billetes, joyas, relojes de marca y teléfonos móviles. La primera audiencia en Paraguay dictó prisión preventiva y rechazó la extradición rápida, por lo que el exfuncionario continuará bajo detención en ese país.
El caso revela que miembros de esta organización delictiva podrían tener conexiones internacionales, lo que ha alertado a las autoridades mexicanas y paraguayas. La región del Gran Asunción, con su crecimiento demográfico y económico, se ha convertido en punto de interés para operaciones de alto perfil relacionadas con crimen organizado.
Este incidente también subraya la importancia de la cooperación internacional en el combate contra el crimen transnacional, así como la presencia de residencias de lujo en zonas exclusivas que sirven para esconder a personajes vinculados con actividades ilícitas. La situación genera atención sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de control en áreas residenciales de alto valor en Paraguay.
