Las autoridades israelíes trasladaron a 473 navegantes hacia una cárcel en el Neguev tras interceptar su viaje humanitario hacia Gaza.
En una operación que duró varias horas, la Armada israelí abordó y detuvo a más de 40 barcos que conformaban la Flotilla Sumud, un convoy internacional que buscaba llevar asistencia humanitaria a la Franja de Gaza. Tras la interceptación, los 473 tripulantes fueron trasladados principalmente a la prisión de Saharonim, ubicada en el desierto del Neguev, en el sur de Israel. Este centro penitenciario, originalmente diseñado para inmigrantes en situación irregular, actualmente alberga a los detenidos mientras se tramitan sus procesos de deportación. La mayoría de los arrestados podrían ser deportados en breve, aunque algunos aún enfrentan procedimientos judiciales más complejos que retrasan su salida del país. La detención motivó la participación de representantes legales internacionales, quienes trabajan en la protección de los derechos de los navegantes. La operación israelí ocurrió tras una noche en la que la marina abordó uno a uno los barcos en alta mar, dejando solo uno de ellos navegando hacia Gaza, aún en ruta. En el puerto de Ashdod, los arrestados fueron fichados antes de ser transportados en autobuses hacia la cárcel en Kziot, cerca de la frontera egipcia, en una respuesta contundente a la iniciativa internacional por la ayuda humanitaria en Palestina.
Hacia dónde fueron llevados los detenidos
Los tripulantes detenidos fueron trasladados a Ashdod, donde luego pasaron por procedimientos de identificación y migración. La prisión de Saharonim, en el Neguev, que cuenta con capacidad para albergar gran cantidad de inmigrantes y tripulantes en situación irregular, ahora alberga a quienes intentaban socorrer a Gaza. La operación refleja la posición firme del gobierno israelí ante estas acciones y evidencia la tensión sobre las rutas internacionales destinadas a ofrecer ayuda en zonas de conflicto.
