La operación internacional, que contó con colaboración de la DEA y autoridades holandesas, desarticula una estructura de distribución de drogas vinculada a grupos italianos y revela la presencia del cartel en Europa.
Una operación conjunta en Europa logró desmantelar una estructura vinculada al Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), uno de los grupos más activos y peligrosos en el continente, con presencia en México y otros países. La intervención, en la que participaron las fuerzas policiales españolas, la Drug Enforcement Administration (DEA) y la policía de los Países Bajos, culminó con la detención de veinte personas, entre ellas miembros de la mafia italiana responsables de coordinar la distribución internacional en España. Entre los arrestados se encuentran dos individuos considerados objetivos prioritarios de la DEA desde hace varios años, lo que refleja la importancia de la operación en la lucha contra el narcotráfico transnacional.
Las investigaciones indicaron que la red operaba desde fincas y almacenes en Madrid y en la provincia de Ávila, donde almacenaba grandes cantidades de drogas. La cocaína, incautada en la operación, superó las dos toneladas, además de interceptarse casi 400 kilos de anfetaminas, armas, vehículos y una cuantiosa suma de dinero en efectivo y criptomonedas. La organización también realizaba envíos clandestinos hacia Italia, específicamente a través de miembros del clan napolitano Amato-Pagano, en una muestra del alcance internacional de la red.
Este operativo es especialmente relevante en un contexto en el que los cárteles mexicanos, como el CJNG, han sido cada vez más activos en Europa, reforzando su capacidad de manipular cadenas de suministro y distribución en varios continentes. La lucha contra estas organizaciones requiere coordinación internacional y esfuerzos conjuntos para bloquear sus operaciones y reducir su impacto en las sociedades.
La intervención se produjo tras meses de investigación, siguiendo el rastro de un cargamento de cocaína que ingresó a España oculto en maquinaria industrial de gran tamaño, un método habitual en el tráfico internacional de drogas. La confiscación de las magnas cantidades refleja la relevancia de estas operaciones para golpes decisivos a las organizaciones criminales en Europa.
