El cierre de la emblemática industria calcográfica y la transferencia de funciones a entidades externas generan problemas en la calidad y seguridad de pasaportes, patentes y billetes en Argentina.
La interrupción de las operaciones en la Casa de Moneda argentina ha provocado un impacto negativo en la fabricación de documentos esenciales como pasaportes, patentes y billetes. La pérdida del control sobre una de las industrias calcográficas más avanzadas del continente responde a un proceso de desguace que inició en 2023, bajo un plan que ha reducido la capacidad productiva estatal y movido las funciones a empresas y entes externos, en muchos casos con menor nivel tecnológico.
Desde la implementación de medidas para externalizar la producción, se han registrado serias fallas relacionadas con la calidad y seguridad de los productos. La tinta utilizada en los pasaportes, por ejemplo, ha presentado problemas inéditos, poniendo en duda la integridad de estos documentos y generando un escándalo internacional. Además, el stock de chapas patentes para vehículos presenta déficits, a pesar de que la tecnología para su fabricación en la Casa de Moneda sigue siendo de las más eficientes del mercado global, con maquinaria importada que actualmente permanece inoperativa en un sótano de Retiro.
Este proceso de desmantelamiento también afecta la disponibilidad y el costo de los billetes; mientras Argentina ha aumentado la cantidad de dinero impresa para cubrir nuevas necesidades económicas, la producción local ha sido destinada a disminuir y externalizar, con lo que se busca reducir gastos pero a costa de la calidad y seguridad. La transferencia de mayor parte de la producción a empresas externas, como Boldt y otros proveedores internacionales, ha levantado sospechas en torno a posibles retrasos y menor control estatal. La situación revela una estrategia de desvalorización de la producción nacional de documentos y dinero, incrementando riesgos en la seguridad y la soberanía del país.
El caso es un reflejo de las decisiones políticas y económicas recientes, que priorizan la reducción del Estado y la externalización, en detrimento de la capacidad tecnológica y de control sobre los recursos críticos. La pérdida de maquinaria con certificaciones internacionales y la discontinuidad en la producción muestran un panorama preocupante para la integridad de la emisión de pasaportes y otros documentos esenciales para la ciudadanía.
