Jóvenes relatan testimonios de abuso por parte de sacerdotes cercanos a la Legión de Cristo, en un contexto de investigaciones y procesos judiciales vigentes.
En Madrid, al menos ocho menores han presentado acusaciones formales contra un sacerdote vinculado a la congregación de los Legionarios de Cristo por presuntos abusos sexuales durante su labor en un colegio exclusivo de la capital española. Las víctimas relataron que el sacerdote utilizaba técnicas de intimidación y manipulación para cometer los actos ilícitos, algunos en instalaciones del colegio y otros en lugares oscuros y apartados. Las investigaciones judiciales están en etapas iniciales, pero el proceso sigue en curso tras la declaración de las menores y la toma de pruebas.
Por otra parte, en México, la Fiscalía del Estado de México detuvo a Antonio Cabrera, un sacerdote cercano a Marcial Maciel, fundador de la Legión de Cristo, por presunto abuso sexual de un menor en múltiples ocasiones entre 2004 y 2011. Cabrera, que también fue director de la Facultad de Bioética de la Universidad Anáhuac, era reconocido por su cercanía a personas influyentes y por su papel en la recaudación de fondos para la congregación. La denuncia fue presentada por la víctima, quien con ayuda psicológica pudo hacer pública su historia tras años de silencio y una búsqueda infructuosa de justicia dentro de la Iglesia. La investigación señala que Cabrera pudo haber recibido cargos sin acreditar su cualificación académica y con antecedentes de problemas de alcoholismo.
Estos casos reavivan el debate sobre la continuidad de abusos en instituciones eclesiásticas y la necesidad de que entidades religiosas y educativas establezcan protocolos efectivos para proteger a los menores. La historia de Marcial Maciel, quien abusó de decenas de jóvenes, sigue generando impacto, y las investigaciones actuales buscan esclarecer si las estructuras de poder permitieron que los delitos quedaran impunes.
