La ex presidenta denuncia limitaciones a sus visitas y señala que el plan económico del gobierno genera pérdida de empleos, generando controversia política.
La expresidenta Cristina Kirchner reafirmó su postura respecto a las recientes restricciones a sus visitas domiciliarias, que ahora tienen un régimen más estricto que limita la duración y cantidad de visitantes. Señaló que estas medidas responden, en su opinión, a sus cuestionamientos al modelo económico promovido por el gobierno de Javier Milei, en lugar de a motivos de seguridad.
En su análisis, Cristina advirtió sobre el impacto negativo de las políticas económicas actuales, indicando que en los últimos meses se han perdido aproximadamente 276 mil empleos en el país. Además, refirió que cada día unas 432 personas se ven obligadas a dejar sus puestos de trabajo, en un contexto de deterioro económico. En este sentido, mencionó que la venta de productos básicos, como el papel higiénico, ha alcanzado niveles récord durante el Cyber Monday, evidenciando una caída en el consumo y la confianza del mercado interno.
Para entender la polémica, es importante contextualizar que la oposición ha expresado preocupaciones sobre las reformas económicas de Milei, que buscan implementar un modelo de crecimiento productivo y federal para el Siglo XXI. La declaración de Cristina sugiere que estas políticas generan inquietud en sectores políticos y económicos, quienes perciben un impacto negativo en el empleo y en la estabilidad social. La confrontación también revela las tensiones internas de cara a los desafíos políticos y económicos que afronta Argentina en la actualidad.
