Caracas, Venezuela. – El Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ha emitido una orden que permite a la vicepresidenta asumir temporalmente las funciones presidenciales, en un contexto donde se descarta la convocatoria a elecciones anticipadas en el plazo constitucional de 30 días. Esta decisión, detallada en el comunicado del máximo tribunal, modifica la estructura de poder ejecutivo ante la circunstancia de ausencia del mandatario Nicolás Maduro, cuyo paradero o situación específica no se detalla en la orden judicial. La medida, que se oficializó el 3 de enero de 2026, genera un precedente sobre la continuidad del gobierno en circunstancias excepcionales, priorizando la estabilidad institucional sobre el llamado a comicios inmediatos.
La resolución judicial ha sido interpretada por diversos analistas como una maniobra para consolidar el poder y sortear el marco constitucional que exige elecciones en un periodo determinado tras una ausencia absoluta del presidente. La ausencia de Maduro, que no ha sido justificada públicamente, ha sido el detonante para la intervención del poder judicial, que actúa bajo el argumento de preservar el orden y la gobernabilidad en la nación sudamericana. El país se encuentra en una situación de incertidumbre política y económica, donde esta decisión del máximo tribunal añade una capa más de complejidad al panorama nacional.
