La decisión responde a diferencias en valores y métodos, afectando una tradición emblemática del premio y resaltando la polarización internacional sobre Venezuela.
El Consejo Noruego de la Paz ha anunciado que este año no organizará la tradicional procesión con antorchas durante la ceremonia del Premio Nobel de la Paz 2025, como una postura en desacuerdo con la elección de María Corina Machado como galardonada. La institución argumenta que sus valores fundamentales y principios de no violencia y diálogo no se alinean con los métodos atribuidos a la líder opositora venezolana. La decisión marca una ruptura con una tradición que empezó en 1954 y representa un acto simbólico importante en la celebración del premio en Oslo.
María Corina Machado, reconocida por su liderazgo en la lucha democrática en Venezuela, fue galardonada en octubre pasado por su papel en promover derechos y una transición pacífica en su país. Sin embargo, permanece en la clandestinidad debido a amenazas de seguridad. La organización que habitualmente coordina la procesión, la Norwegian Venezuelan Justice Alliance, anunció que este año asumirá su organización para mantener viva la tradición en solidaridad con la lucha venezolana.
La controversia acerca de la elección de Machado refleja las divisiones internacionales en torno a la situación política en Venezuela, donde su figura genera apoyos por sus esfuerzos democráticos, pero también críticas por sus métodos. La decisión del Consejo también se enmarca en debates internos dentro de Noruega, donde algunos partidos expresaron reacciones diversas, evidenciando la sensibilidad del reconocimiento y de la tradición que rodea al Nobel de la Paz.
Este episodio resalta cómo las decisiones relacionadas con los premios internacionales pueden tener repercusiones simbólicas y políticas, poniendo en evidencia las tensiones en torno a la promoción de la paz en contextos polarizados y las expectativas sobre el comportamiento de los galardonados.
