Conflicto por concesiones en quesos y carnes amenaza avances en la revisión del tratado trilateral La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), programada para julio de 2026, enfrenta un reciente conflicto por las concesiones en productos ganaderos y lácteos. La Oficina de Representantes Comerciales de EE. UU. (USTR) cuestiona las reducciones arancelarias otorgadas por México a la Unión Europea, poniendo en duda el proceso de modernización del acuerdo. En 2024, las exportaciones de la UE a México alcanzaron 2,700 millones de euros, impulsadas por un acuerdo que elimina casi todos los aranceles para productos clave, incluyendo quesos y carnes. Las reducciones son significativas, bajando aranceles de hasta 45% a cero en diversos productos lácteos y cárnicos, beneficiando las importaciones mexicanas y europeas. Estados Unidos logró proteger 33 nombres de quesos, aunque productores estadounidenses desean ampliar la lista. Sin embargo, algunos quesos europeos, como Gorgonzola y Fontina, permanecen sin protección, generando tensión en la competencia láctea. La disputa no solo afecta el comercio, sino también la reputación del acuerdo y las relaciones comerciales en la región. Este conflicto revela la delicada negociación de prioridades entre los países, sobre todo en sectores estratégicos como la agricultura y la alimentación. La protección de indicaciones geográficas y la apertura de nuevos mercados son temas en los que mexicanos y estadounidenses deberán negociar con precisión para evitar dilaciones. La actualidad recuerda la importancia de renovar con cuidado y considerar los intereses de todos los actores en las futuras revisiones del tratado. Además, esta situación refleja cómo las concesiones en sectores sensibles tienen potencial de alterar alianzas comerciales. La protección de marcas y denominaciones de origen es clave para mantener la competitividad internacional. La coordinación entre países será esencial para evitar que las tensiones
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