El cuerpo celeste de origen interestelar se acercará a 270 millones de kilómetros, ofreciendo una oportunidad para su observación desde nuestro planeta.
El cometa 3I/ATLAS alcanzará su punto más cercano a la Tierra en diciembre de 2025, cuando estará a unos 270 millones de kilómetros. Este objeto, de origen interestelar, fue detectado por un telescopio de la red ATLAS en Chile en julio de ese año, y su trayectoria indica que atravesará nuestro sistema desde fuera del Sol sin quedar atrapado en su gravedad, debido a su movimiento hiperbólico. Durante su paso, el cometa pasará cerca del perihelio solar en octubre, donde alcanzó velocidades superiores a 150,000 millas por hora. Los estudios realizados con instrumentos avanzados, como el telescopio Hubble y varias sondas espaciales, revelaron que su núcleo tiene entre 440 metros y 5.6 kilómetros de diámetro y presenta coma, una nube de gas y polvo que indica su naturaleza cometaria. Tras su aproximación, el cuerpo abandonará definitivamente el sistema solar, viajando hacia las profundidades del espacio interestelar. La oportunidad de observarlo será posible con telescopios pequeños en el cielo antes del amanecer, y su trayectoria ha sido estudiada para entender mejor los objetos interestelares que visitan nuestro vecindario cósmico.
